Tres reinas que marcaron la historia de la Serbia medieval

Tres reinas que marcaron la historia de la Serbia medieval

Por Teodora Vojinović

¿Quiénes fueron las mujeres que dejaron huella en la Serbia medieval? Ana Dandolo, Helena de Anjou (serb. Jelena Anžujska) y Helena Stracimirović (serb. Jelena Stracimirović) fueron tres reinas medievales serbias. Destacaron por la influencia que ejercieron en la vida política y cultural de su época. A través de sus biografías, es posible conocer mejor las circunstancias históricas de la Edad Media en Serbia y el papel que estas reinas desempeñaron en dicho periodo. 

Foto: bbc.com

Ana Dandolo: una noble veneciana en el trono serbio

Ana Dandolo nació en Venecia, en la República de Venecia. Fue la hija de Rainero Dandolo, vice-dux de Venecia y procurador de San Marcos. También fue la nieta de Enrico Dandolo, dux de Venecia durante la Cuarta Cruzada. Tras la conquista de Constantinopla por los cruzados, el gobernante serbio Esteban Nemanjić (serb. Stefan Nemanjić), también conocido como Esteban Nemanja II (serb. Stefan Nemanja II), recurrió a la República de Venecia en busca de apoyo. En 1217, Ana Dandolo y Esteban Nemanjić contrajeron matrimonio. En aquel momento, Esteban Nemanjić ya tenía más de cincuenta años y este era su tercer matrimonio. Aunque se desconoce la fecha exacta de su nacimiento, es evidente que Ana Dandolo era considerablemente más joven que su esposo.

No cabe duda de que este matrimonio tuvo una motivación política. La unión con Ana Dandolo facilitó el acercamiento de Esteban Nemanjić al papa y desempeñó un papel importante en su posterior coronación como rey. De hecho, en 1217 Esteban Nemanjić fue coronado rey de Serbia y se convirtió así en el primer rey coronado del país. Por esta razón, pasó a ser conocido como “Stefan Prvovenčani“, es decir, “Esteban el Primer Coronado”. Ana Dandolo fue coronada junto con su esposo y se convirtió así en la primera reina de Serbia. Cabe señalar que uno de los parientes de la reina Ana, Giovanni Dandolo, fue conde de Dubrovnik, lo que podría explicar el favorable acuerdo comercial que el rey Esteban firmó con esta ciudad-estado. 

Desafortunadamente, como ocurre con muchas mujeres de la historia, la información sobre la reina Ana es escasa y se limita en gran medida a su relación con su esposo. Se sabe que tuvieron un hijo, Uroš, que llegó a ser el rey de Serbia bajo el nombre de Esteban (serb. Stefan) Uroš I. En 1228, falleció Esteban Nemanjić y su esposa le sobrevivió más de treinta años. Se cree que falleció en la década de 1260. Fue sepultada en el monasterio de Sopoćani, una de las fundaciones de su hijo. El monasterio se encuentra en la actual región de Novi Pazar. 

En la iglesia del monasterio se conserva el fresco titulado “La muerte de Ana Dandolo” (serb. Smrt Ane Dandolo). Representa su funeral: la reina Ana aparece recostada en un lecho fúnebre, con una diadema en la cabeza. En la escena se observa a su hijo Uroš, así como a sus nietos Dragutin y Milutin, junto con miembros de la corte serbia.

El fresco “La muerte de Ana Dandolo”. Foto: srpskasrednjovekovnaistorija

En el fresco también aparecen la Virgen María y Jesucristo, así como un ángel que recibe el alma de la difunta. 

La Virgen María y Jesucristo en el fresco. Foto: srpskasrednjovekovnaistorija

Helena de Anjou: la reina medieval más influyente de Serbia

Al observar el fresco dedicado a Ana Dandolo, también se distingue a la esposa del anteriormente mencionado rey, Esteban Uroš I Nemanjić (serb. Stefan Uroš I Nemanjić). Su nombre era Helena de Anjou (serb. Jelena Anžujska) y se considera la mujer más influyente de la Serbia medieval.

Helena de Anjou. Foto: srpskozaduzbinarstvo

Helena de Anjou nació en 1236 y su origen sigue siendo el objeto de debate hasta hoy. Algunas fuentes afirman que era de origen francés y pertenecía a una familia noble. No obstante, otras hipótesis sugieren que era de origen húngaro y podría haber sido nieta del emperador bizantino Isaac II Ángelo. Sin embargo, ninguna de estas teorías está plenamente confirmada. Cabe mencionar que se considera bastante probable que el rey de Nápoles, Carlos de Anjou, fuera su primo. 

Se puede suponer que Helena de Anjou se casó con el rey Esteban Uroš hacia 1245. Según la tradición popular, el rey mandó plantar lilas a lo largo del valle del río Ibar para impresionar a su futura esposa.

El “Valle de las lilas”. Foto: serbia.com

Aunque Helena de Anjou era católica, tras su matrimonio con el rey Esteban Uroš adoptó la fe ortodoxa. Su unión fue estable y tuvieron cinco hijos, entre ellos Milutin y Dragutin, quienes más tarde gobernaron Serbia. 

La reina Helena fue descrita como una mujer culta, noble y de gran belleza. Contribuyó a la introducción de elementos occidentales en Serbia y tuvo una influencia considerable en la política del país. Se cree que influyó en la decisión del rey Uroš de iniciar la explotación de los recursos mineros de Serbia. Por primera vez en la historia del país se comenzó a acuñar moneda de plata, lo que favoreció el comercio y la artesanía. 

La reina Helena era una mujer humilde y se adaptó fácilmente a su nuevo entorno. Se dedicaba a ayudar a los necesitados y fue apreciada tanto por católicos como por ortodoxos. Fundó la primera escuela femenina en Serbia, donde acogía a chicas pobres y les enseñaba habilidades prácticas para la vida, ayudándolas posteriormente a casarse. 

Fundó varias iglesias y monasterios católicos. Hacia 1270, a orillas del río Ibar, fundó el monasterio ortodoxo de Gradac, considerado el primer ejemplo del estilo gótico en Serbia. 

El monasterio Gradac. Foto: 381info
El interior del monasterio Gradac. Foto: dobrocinstvo

Durante el reinado de sus hijos, la reina Helena gobernó regiones como Zeta, Trebinje, Plav y el valle del alto y medio Ibar. Siempre mantuvo buenas relaciones con Occidente, tanto con el Papa como con la corte de Nápoles. También importaba trigo de Apulia para las regiones bajo su administración. 

Hacia 1280, Helena de Anjou se hizo monja según el rito ortodoxo en la iglesia de San Nicolás, cerca de Escútari. Sobrevivió a su esposo 37 años y falleció en Brnjaci el 8 de febrero de 1314. Poco después de su muerte fue canonizada por la Iglesia Ortodoxa Serbia.

Foto: arthistory.metropolitan

Helena Stracimirović: la primera emperatriz serbia

Helena (serb. Jelena) Stracimirović, más tarde Nemanjić, era hermana del rey de Bulgaria Iván Alejandro (bulg. Ivan Aleksandǎr). Nació en 1310 y en 1332 se casó con el rey serbio Esteban (serb. Stefan) Uroš IV Dušan Nemanjić, conocido como “Dušan el Poderoso“ (serb. Dušan Silni). Él fue el primer emperador de Serbia, y, por lo tanto, Helena Stracimirović fue la primera emperatriz serbia. El matrimonio se celebró con el objetivo de reconciliar a Bulgaria y Serbia. Como consecuencia adicional, el emperador Dušan quedó emparentado con casi todas las dinastías imperiales bizantinas. 

Al principio, la pareja imperial no lograba tener hijos y el emperador Dušan llegó a considerar en secreto la posibilidad de repudiar a su esposa y casarse con otra mujer. Sin embargo, finalmente nació su hijo Uroš, quien más tarde llegó a heredar el trono imperial.

Helena Stracimirović y su esposo Dušan el Poderoso. Foto: balkancitymagazine

La emperatriz Helena provenía de una familia noble que poseía una extensa biblioteca, algo muy poco común en aquel período. Era una mujer muy culta e influyente. Un ejemplo de su importancia política es que, durante la grave epidemia de peste de 1347–1348, permaneció junto con el resto de la familia imperial en el Monte Athos. Cabe señalar que el Monte Athos ha estado vedado a las mujeres desde el siglo IX. Sin embargo, se encontró una solución para este problema: la emperatriz fue llevada en una litera durante toda su estancia, ¡por lo que técnicamente no llegó a pisar el Monte Athos!

Helena Stracimirović fue emperatriz de los serbios y los griegos. Desempeñó un papel importante en la vida política tanto durante el reinado de Dušan como durante el de su hijo Uroš. Durante el reinado de este último, se ocupó de asuntos de Estado y emitió documentos oficiales en su nombre. Destacaba por ser una mujer elocuente, enérgica, muy diplomática y una excelente oradora. También fue una destacada benefactora y fundadora de iglesias y monasterios. El emperador Dušan sentía por ella un gran afecto y respeto y, en documentos oficiales, la denominaba “piadosa”, “amante de Cristo”, “excelentísima emperatriz” y “emperatriz temerosa de Dios”.

Tras la muerte del emperador Dušan en 1355, Helena se hizo monja. En 1371, falleció también su hijo sin descendencia. No se sabe con certeza si la emperatriz Helena murió en 1374 o 1376. Al igual que su esposo, fue enterrada en el monasterio de los Santos Arcángeles de Prizren.

A manera de cierre…

Ana Dandolo, Helena de Anjou y Helena Stracimirović fueron tres mujeres decididas, poderosas e influyentes. Sus historias nos recuerdan que las mujeres también influyeron de manera significativa en el curso de la historia, aunque a menudo quedaron en segundo plano. Por ello, es importante que sus historias no caigan en el olvido.

Tomado de: rts.rs, srpskasrednjovekovnaistorija, univerzitetskiodjek, serbiantimes, pks.rs, 025.rs, srpskozaduzbinarstvo.rs, srbijaknjiga.com, arthistory.metropolitan, balkancitymagazine, Nikolić, Dejan. Srpske kraljice i carice, 2009. p. 45–53. PDF.

Foto de la portada: Helena de Anjou

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