Na pola puta: un puente literario de la región
por Katarina Mitrašinović
La ciudad de Užice, centro del distrito de Zlatibor, tiene mucho más para ofrecer que komplet lepinja y rakija; la Fortaleza Vieja y la primera central hidroeléctrica; edificios brutalistas y aire malo; la prolongación de las sílabas y un carácter explosivo… Esta ciudad también es el hogar del festival literario «Na pola puta», que cada año reúne a escritores de la región de la ex-Yugoslavia.
La idea y los orígenes del festival
El festival literario «Na pola puta» nació en 2006, por iniciativa de Ružica Marjanović, la profesora de literatura del Liceo de Užice (Užička gimnazija), y de Nenad Veličković, el escritor y profesor bosnio. La idea del festival surgió a partir de la conciencia de que, con el paso del tiempo y la creación de nuevas fronteras, los jóvenes de la región empezaban a dejar de entenderse, incluso cuando hablaban lenguas muy cercanas. El objetivo era crear algo que no fuera simplemente otra velada literaria aburrida.
El nombre del festival, cuyo significado literal es «a medio camino», hace referencia a la ubicación de la ciudad de Užice, situada a casi la misma distancia entre Belgrado y Sarajevo. Esto también funciona como una metáfora: un punto de encuentro donde la literatura se convierte en un espacio común.
El festival busca acercar a los jóvenes de la región y darles a conocer la literatura que les resulta cercana, demostrando que las diferencias que nos han impuesto por discursos nacionalistas son, en realidad, solo construcciones.

La organización
El festival se celebra en el Liceo de Užice y utiliza también el pequeño escenario del teatro local. Dura entre tres y cinco días, dependiendo de la cantidad de los escritores invitados y suele realizarse cada año, en primavera u otoño.
Lo que hace especial a este festival es que los estudiantes participan en toda la organización, junto con sus profesores. Se distribuyen en secciones, cada una con responsabilidades concretas: desde la cobertura del festival en redes y podcasts, la preparación de textos y materiales para lecturas y conversaciones con los autores, hasta acompañar a los autores y preparar la escenografía y el sonido.
Pero, ¡no se dejen engañar por el hecho de que los alumnos organizan el festival! A pesar de ello, es un evento serio y profesional, con escritores reconocidos y un programa cuidadosamente planificado.

Las actividades
«Na pola puta» está abierto al público y a todos los interesados en la literatura. A tráves de las diferentes actividades, el festival combina diversión, aprendizaje y reflexión.
Durante el día, los autores dan conferencias sobre distintos temas, como sus experiencias de vida, literatura o cuestiones sociales. Estas charlas buscan ayudar a los jóvenes a desarrollar su pensamiento crítico, para que hablen, debatan, reflexionen y escuchen atentamente a los demás.
Por la noche, el festival se convierte en un espacio más íntimo: se realizan lecturas de las obras de los escritores participantes, acompañadas con diálogos guiados por los alumnos. Así el público puede conocer de primera mano la literatura que le resulta tan cercana. Además, según el año, también puede haber obras de teatro, proyecciones de películas, conciertos u otras actividades especiales.

Lo interesante
Aunque el festival ya es especial por su organización y su idea, lo que lo hace aún más genial son pequeños detalles que lo completan. Por ejemplo, la llegada de los estudiantes extranjeros (de Zagreb, Rijeka, Sarajevo), que confirma el objetivo de acercar a los jóvenes de la región y fomentar el intercambio cultural.
Otro aspecto interesante es la librería del festival, donde se pueden encontrar libros no fáciles de conseguir en Serbia y a precios accesibles, lo que hace que la literatura de la región esté más cerca que lo habitual.
Quizás lo más interesante sea la oportunidad de pasar tiempo con los escritores fuera del escenario: tomar un café, conversar de manera más personal y conocer sus historias de primera mano. Estas interacciones hacen que la literatura sea algo vivo y cercano y ayudan a los alumnos a ver a los autores no solo como figuras lejanas, sino como personas reales con quienes pueden hablar y aprender.
Los alumnos sobre el festival
Recordando mis días en el liceo, siento nostalgia por los días del festival, la emoción de los preparativos, la sensación de contribuir y ser parte de algo importante, ya fuera llevando sillas o dirigiendo la conversación principal de la velada… Con estas emociones hablé con dos alumnas, Aleksandra Pavlović (19) y Jana Nikolić (17), sobre sus experiencias en el festival.
Al hablar sobre lo que más les importa del festival, Aleksandra y Jana me contaron que era una oportunidad de conocer a los jóvenes de otros países y de relacionarse con los autores fuera del programa formal. Aleksandra destaca lo especial que es para ella la llegada de estudiantes de Zagreb, Rijeka y Sarajevo a Užice, porque eso confirma la idea de mostrar lo similares que somos, a pesar de las diferencias que la historia nos ha impuesto. Añadió que esta experiencia le permitió ganar confianza en sí misma: por primera vez tuvo que conducir conversaciones con los autores y exponerse al público, y aunque al principio se sentía muy tímida, el festival la ayudó a superar ese miedo.

Ambas destacaron que lo más especial era la sensación de conexión con los demás y cómo todo funcionaba como un conjunto. Además, resaltaron que el festival les permitió socializar, desarrollarse y superarse a sí mismas; las conversaciones sobre ciertos temas considerados tabú les resultaron especialmente enriquecedoras.

Jana me contó una anécdota divertida de su primer festival: durante una conversación con una autora, propuso utilizar la técnica japonesa del kintsugi como metáfora, rompiendo y luego pegando un jarrón y resaltando las grietas con oro para mostrar que lo roto no es algo negativo, sino que puede volverse más fuerte y valioso. Mientras intentaba sostener el micrófono, sus dedos se quedaron completamente pegados con el pegamento, ¡y tuvo que pedir ayuda a sus amigas para poder liberarlos! La anécdota terminó entre risas y se convirtió en uno de sus recuerdos más memorables del festival.
El festival jubilar: la XX edición
El vigésimo «Na pola puta» tuvo un carácter especial por su valor simbólico y jubilar, pero también estuvo marcado por circunstancias complejas. Debido a la situación política del país, ese año no fue posible recibir a los estudiantes de otros países de la región y varios autores invitados tuvieron dificultades para asistir. Por estas razones, el programa fue más reducido y el festival duró menos días de lo habitual.
Aun así, el festival logró mantenerse fiel a su sentido más profundo. Como su propio nombre indica, siguió siendo un punto de encuentro: un espacio donde se cruzan voces, experiencias y miradas distintas. Incluso en condiciones difíciles, el vigésimo aniversario confirmó que el festival funciona como un verdadero puente literario de la región, capaz de unir a gente más allá de fronteras, contextos y momentos históricos.
Espero que en el futuro tenga aún más reconocimiento y que muchos jóvenes, incluso de diferentes nacionalidades que hablan español, se inspiren en sus ideas y encuentren en la literatura un punto común. Hasta entonces, ¡nos vemos a medio camino!
Fuentes:
“Intervju: Ružica Marjanović – Na pola puta”. YouTube, subido por SEEcult.org, 31 de mayo 2023. https://www.youtube.com/watch?v=Fkj88EeykY8&t=366s.
“Književnost i festivali. Ružica Marjanović. Besjede o obrazovanju”. YouTube, subido por COI Step by Step, 25 de mayo 2022. https://www.youtube.com/watch?v=VlUvGO5E9hM&t=109s.
“Na pola puta”. YouTube, subido por RTS Obrazovno-naučni program–Zvanični kanal, 21 de diciembre 2015. https://www.youtube.com/watch?v=n45SKHYUbH0&t=2s.
Foto de portada tomada de facebook.com/napolaputa.
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